La respuesta corta
Compara primero el sistema utilizado, los datos de entrada y las suposiciones con tu tarea. Controla después las unidades, cargas, base normativa y procedimiento de cálculo. Comprueba qué comprobaciones se han realizado realmente y cuáles faltan. Haz que se aclaren los resultados poco claros o contradictorios. Una respuesta formulada de forma convincente no sustituye la revisión técnica para el proyecto concreto.
Comienza por la base del cálculo
Revisa geometría, material, sección, apoyos y sujeciones. ¿Coinciden las direcciones y posiciones de las cargas? ¿El peso propio se ha considerado exactamente una vez? ¿Se han indicado el nivel de carga y las combinaciones? Compara las unidades de los datos de entrada y los resultados.
Distingue entre valores dados, tomados de fuentes, supuestos y calculados. Un dato que falte no debe ser sustituido inadvertidamente por una suposición.
Controla el resultado y el alcance de las comprobaciones
Solicita ver las fórmulas, los valores utilizados y las fuentes. En una viga, las reacciones de apoyo y los diagramas de momentos, cortantes y deformaciones ayudan a revisar el resultado. Una comparación independiente con un cálculo manual adecuado o software puede mostrar discrepancias.
Un cálculo de deformaciones aún no es una comprobación completa de capacidad portante. Comprueba qué estados límite, cuestiones de estabilidad y otros requisitos se han analizado. No transfieras resultados sin revisar a otro sistema.
Así debes proceder con discrepancias
Indica el valor discrepante y tu base de comparación. Pide a Mia que explique la causa y que recalcule con los datos corregidos. Utiliza después solo los resultados que correspondan a este nuevo estado de cálculo. No consideres como resultados verificados de software los cálculos de RFEM anunciados pero no realizados.
